lunes, 14 de noviembre de 2011

-Puto Orgullo-

Tú me haces mal, no aportas nada a mi vida, es más, me quitas mi paz y mi bienestar. Si acepto pasar tiempo contigo me acabaré contagiando por tu forma de ser y de ver todo con tanto orgullo. Eso no me hace ningún bien, por lo que sintiéndolo mucho, prefiero alejarme.

El orgullo nunca es sano, el orgullo y el rencor sólo genera más rencor. Yo tengo carencias, estoy muy lejos de la perfección y seguramente encuentres muchos fallos en mí, pero quiero ser una persona feliz, disfrutar de la vida, ver el mundo con buenos ojos y todo eso junto a ti jamás será posible.

He sabido por activa y por pasiva que tengo que acostumbrarme a vivir con su compañía y empiezo a conocer las maneras de esquivarlo, pero por más que me cueste reconocerlo, el único culpable fue él.
Espero de todo corazón que me lo devuelva pronto, que me devuelva todo lo que me quitó.

¿Para qué buscar culpables?
¿Cómo se puede caer una y otra vez en el mismo agujero?
¿Cuántas veces escondiendose detrás de la frase: "El tiempo es el olvido"?

Se lo ha llevado poco a poco, sin alterarse, con mucha cura y alevosía, sin que puedas hacer nada para remediarlo.

Él, que al principio acercarnos como nunca, resulta estar lleno de trampas, de las que sólo tu experiencia es capaz de sobreponerte.

Nadie habla del orgullo, me faltan muchas canciones sobre él. Ese puto orgullo del que nadie habla, porque todos son demasiados orgullosos como para reconocer que tienen demasiado orgullo...

Si la distancia se lleva a unos tantos sin preguntar, ¿a cuántos se llevó el orgullo? ¿en qué momento le ganó el orgullo al amor o a la amistad?.

El orgullo es el que realmente crea abismos entre quienes sólo hay cinco centímetros de distancia...
El orgullo duele a quien se deja apoderar de él, porque le impide hacer lo que realmente siente.
El orgullo duele a quien padece sus consecuencias, porque siempre esperará esa disculpa o ese hecho que demuestre que le importas más que tu propio orgullo.

Cuantas palabras dejaste de decirme o cuantas cosas dejaste de hacer simplemente porque él no te dejaba...

-Puto el orgullo que te ciega.
-Puto el orgullo que no te deja hablar.
-Puto el orgullo que todo lo quiere para él.
-Putas las personas cuyos sentimientos son incapaces de vencer al orgullo.