Hay días en los que pienso que no entiendo nada es como si el mundo hubiera cambiado mientras dormía.
Puede que sea el mismo sentimiento que tendría si me pusiera unas gafas de sol por la noche, lo poco que vería lo vería mal. Por que nada es lógico, es impredecible, los hechos y las personas, en el fondo sabes que tarde o temprano te van a hacer daño, y aun así sigues arriesgándote, sigues confiando.
Pero hay días en los que sientes la necesidad de chillar, de decirle adiós a todo y golpear todas y cada una de las cabezas de la gente hasta que entren en razón. Ese puto nudo en el estómago es síntoma de que no entiendo nada, o quizás..de que lo entiendo todo.

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