domingo, 8 de abril de 2012

-O me da igual o todo me afecta-

Puede que un día tenga mil sonrisas para repartir, y otro en cambio no tenga ganas de nada. Para unos seré demasiado perfeccionista y para otros tendré demasiados defectos. Para unos seré la mejor amiga del mundo, y otros no me querrán ni ver. Tengo muchas cosas buenas, pero también muchas malas. Me gusta contarle mis secretos a la gente en la que confío y que esa gente confíe en mí.  Me gusta picar, pero no que me piquen. Me gusta que me hagan reír. Me gustan los pequeños detalles y los grandes momentos. Me gusta recordar lo que me hizo feliz. Me gusta ayudar a la gente siempre y cuando se lo merezcan. Me gusta actuar sin pensar en las consecuencias. Me gustan las tardes en el local haciendo el gilipollas o para pasear. Me gusta aprender de mis errores, que no son pocos. A veces puedo ser muy tímida, otras en cambio puedo ser la mas lanzada. Odio los domingos y me encantan los viernes, aunque en verano ni los distingo. Puedo ser tan encantadora por las mañanas, como por las tardes, pero depende del pie con el que me levante. Para mi es blanco o negro, el gris no existe. O me da igual o todo me afecta. O algo me gusta o no puedo ni verlo. Tengo por costumbre soñar despierta todas las noches. Me callo muchas cosas que me gustaría decir. Tengo mis más y mis menos. Odio que me hagan callar. Y me tengo que caer cien veces en el mismo sitio, o no aprendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario