domingo, 8 de abril de 2012

-Aprender-

Aprendí que los peces nadan y la aves vuelan. Que los políticos mienten, que la Tierra es redonda. Que la gente es falsa, que todo el mundo tiene dos caras. Aprendí que la suma de dos y dos son cuatro, que hay que dar más de lo que se recibe. Que no hay que ilusionarse demasiado. Que la vida es un regalo. Me enseñaron que el futuro no está escrito, que el universo es infinito y que nosotros somos personitas diminutas, casi inexistentes. Aprendí que el tiempo pasa, que las arrugas salen, que los pechos se caen y que la belleza no es lo más importante. Aprendí a no creer en las promesas, a confiar en casi nadie y a contar con los dedos de una mano a quien de verdad siempre estuvo a mi lado.



-No hay calma-

Ni calmas ni pollas, ni miedo, ni lágrimas, que el llorar sirve de poco, y el gritar para quedarte afónica. El reír para arrugarte, y el soñar para flipar. El comer para engordar y el beber para olvidar. Las fotos están para borrarlas, y los recuerdos para hacer daño, las canciones para cantar y el cantar para que llueva. La lluvia para encerrarte y para encerrarte mucha paciencia, la paciencia para el estudio y del estudio para llegar a lo más alto… ¿Y de allí? a lo más bajo. Jamás y te digo ya, que jamás tendrás lo que quieres, porque si lo quieres es, porque no lo tienes, y si no lo tienes es porque ya lo has tenido. Porque si lo has tenido te importaba y si te importaba lo has perdido, porque lo dices en pasado; Y que hoy el mundo está loco, y que te folle un pez espada, que por cierto... nunca he visto uno.

miércoles, 14 de marzo de 2012

-No quedes para repesca-

Donde de verdad te encuentras libre, haces lo que quieres, vuelas, besas, amas, odias, saltas, sonríes...

Todo eso que un día quisiste hacer, todo lo que deseas hacer, cada momento de un recuerdo de una acción, a la que quedaste con ganas de un futuro preparado, un amor platónico, una muerte no esperada, ese miedo que cuando despiertas piensas ¿por qué a mí? 

Todo eso está en tus sueños, donde verdaderamente eres feliz.

A veces pienso que la vida es un sueño, pero hay que saber como vivirla... 
Tomar decisiones, tropezar, caer, levantarse, seguir adelante y nunca mirar atrás.

Por cada lágrima que soltaste, hay un momento feliz.

Aquel recuerdo que vuelve y duele, momentos que no volverán, futuros anulados...

Digo: Sé fuerte y sigue adelante, pero en el intento siempre caemos...

Nunca encierres tus ganas de gritar.
Nunca digas nunca.
Nunca digas fue un error...


domingo, 11 de marzo de 2012

-Si pudieras verme ahora-

Cuando un cristal o un plato se rompe, genera sonido de algo rompiéndose. Cuando una ventana se hace añicos, la pata de una mesa se rompe, o un se cae un cuadro de la pared... hace ruido. Pero cuando tu corazón se rompe, el silencio es total.

Es algo tan importante, que piensas que su ruptura hará tal ruido que se oirá en todo el mundo, o sonará como un gong, o un timbre...
Pero simplemente hay silencio y entonces es cuando desearías que hubiese algún sonido que distrajese tu dolor.

Si lo hay, es interno. Es un grito y nadie puede oírlo, solo tú.
Es tan alto que tus oídos pitan y tu cabeza duele.
Es tan salvaje, como una herida abierta, expuesta a agua marina, pero cuando realmente se rompe,solo se oye el silencio.

Gritas en tu interior, pero nadie puede oírlo...

No estamos seguros de la tristeza y la alegría nunca fue segura.

El hoy morirá mañana, y el tiempo no oirá ningún llamado, y el amor... débil e inocente suspira con labios arrepentidos, llorando la brevedad de los amores con ojos de olvido.

Los que mueren de verdad son los que no viven.
Los que se reprimen porque les asusta el qué dirán.
Los que hacen descuentos a la felicidad.
Los que se comportan siempre de la misma forma, pensando que no se puede hacer nada diferente, los que piensan que amar es como una jaula, los que nunca cometen pequeñas locuras para reírse de sí mismos.
Mueren los que no saben pedir ni ofrecer ayuda...

sábado, 28 de enero de 2012

-Antonio López Ruiz-

Muchos años después, cuando mi abuelo se fue de este mundo, Y yo siendo una adolescente, que sin llegar a concocerlo, ahora...
He llegado a comprender que él también creía en los sueños.
Otra cosa no podía significar, el que, estando sentado una noche, él hubiese dicho estas palabras: "El mundo es tan bonito y yo tengo tanta pena de morir". 
Como si la vida de pesadilla y continuo trabajo que había sido la suya, en aquel momento casi final, estuviese recibiendo la gracia de una suprema despedida.
Estaba sentado a la puerta de su casa, una casa como no creo que haya habido otra en el mundo, porque en ella vivió gente capaz de dormir con ovejas, como si fuesen sus propios hijos.
Gente que tenía pena de irse de este mundo, sólo porque era bonito.
Gente... y ese fue mi abuelo, Antonio, pastor y contador de historias que al presenciar que la muerte venía a buscarlo, se despidió de sus olivos, de su cortijo, de su gente y llorando porque no los volvería a ver.

-Winslow-

Libra mi alma de la espada,
mi única vida de las garras de los perros.
Para algunos, vivir es galopar un camino empedrado de horas, minutos y segundos. Yo más humilde soy y sólo quiero que la ola que surge en el último suspiro de un segundo, me transporte mecida hasta el siguiente. 
Tienes que vivir esféricamente, en muchas direcciones... Nunca pierdas tu entusiasmo infantil y todo saldrá como deseas.
Para engañar al mundo, toma del mundo la apariencia. Pon una bienvenida en tu mirada, en tus manos y en tu lengua, cuídate el inocente aspecto de una flor... pero sé tú la víbora que oculta... 


miércoles, 18 de enero de 2012

-Un inmenso ruido envuelto en silencio-

Cuando estás mal, cuando lo ves todo negro, cuando no tienes futuro, cuando no tienes nada que perder, cuando... cada instante es un peso enorme e insostenible. Y resoplas todo el tiempo y querrías librarte como sea.


De cualquier forma, de la más simple, de la más cobarde, sin dejar de nuevo para mañana este pensamiento: "Ya no está" y entonces simplemente quieres no estar tú tampoco.


Si, ese día hubieras querido encontrar a uno de esos magos, que colocan un pañuelo sobre una paloma recién aparecida y ¡paf!, de repente ya no está.


Ha pasado el tiempo, dos años. Ahora saboreo una cerveza y acordándome de como me hubiera  gustado ser esa paloma, sonrío y me siento un poco avergonzada.


Un inmenso ruido envuelto en silencio.


O la cerveza se me ha subido o es ella y sus preguntas las que hacen que la cabeza me de vueltas. Ya no entiendo nada. Son tantas las cosas que echo de menos... pero hoy tengo ganas de no pensar. Y esta es una de las ocasiones.


No hay nunca un por qué para un recuerdo, llega de repente, así, sin pedir permiso. Nunca sabes cuando se marchará, lo único que sabes es que lamentablemente volverá. Y en un instante recuerdo todo lo que no he podido decirte, todo lo que hubiera querido que supieras. Entonces voy a buscar esa película en blanco y negro que ha durado años, toda mi vida. Esas noches pasadas en el sofá, lejos, sin conseguir darme ninguna explicación. Arañándome las mejillas, fuera, en el balcón, fumando un cigarrillo, siguiendo después el humo hacia el cielo, arriba, más arriba, más aún... allí donde estás tú.


Todo lo que debo hacer es ponerme los cascos y escuchar el CD de mi vida, pista tras pista, ninguna se puede saltar, todas han pasado de una forma u otra, servirán para ir hacia delante. Sé quien soy y no hay nada mejor para el mundo. Pausa, rebobina, play. Nunca detener el reproductor, seguir registrando sonidos para lograr explicar el caos que llevo dentro y si cae una lágrima cuando las escucho, no tendré miedo.