miércoles, 14 de marzo de 2012

-No quedes para repesca-

Donde de verdad te encuentras libre, haces lo que quieres, vuelas, besas, amas, odias, saltas, sonríes...

Todo eso que un día quisiste hacer, todo lo que deseas hacer, cada momento de un recuerdo de una acción, a la que quedaste con ganas de un futuro preparado, un amor platónico, una muerte no esperada, ese miedo que cuando despiertas piensas ¿por qué a mí? 

Todo eso está en tus sueños, donde verdaderamente eres feliz.

A veces pienso que la vida es un sueño, pero hay que saber como vivirla... 
Tomar decisiones, tropezar, caer, levantarse, seguir adelante y nunca mirar atrás.

Por cada lágrima que soltaste, hay un momento feliz.

Aquel recuerdo que vuelve y duele, momentos que no volverán, futuros anulados...

Digo: Sé fuerte y sigue adelante, pero en el intento siempre caemos...

Nunca encierres tus ganas de gritar.
Nunca digas nunca.
Nunca digas fue un error...


domingo, 11 de marzo de 2012

-Si pudieras verme ahora-

Cuando un cristal o un plato se rompe, genera sonido de algo rompiéndose. Cuando una ventana se hace añicos, la pata de una mesa se rompe, o un se cae un cuadro de la pared... hace ruido. Pero cuando tu corazón se rompe, el silencio es total.

Es algo tan importante, que piensas que su ruptura hará tal ruido que se oirá en todo el mundo, o sonará como un gong, o un timbre...
Pero simplemente hay silencio y entonces es cuando desearías que hubiese algún sonido que distrajese tu dolor.

Si lo hay, es interno. Es un grito y nadie puede oírlo, solo tú.
Es tan alto que tus oídos pitan y tu cabeza duele.
Es tan salvaje, como una herida abierta, expuesta a agua marina, pero cuando realmente se rompe,solo se oye el silencio.

Gritas en tu interior, pero nadie puede oírlo...

No estamos seguros de la tristeza y la alegría nunca fue segura.

El hoy morirá mañana, y el tiempo no oirá ningún llamado, y el amor... débil e inocente suspira con labios arrepentidos, llorando la brevedad de los amores con ojos de olvido.

Los que mueren de verdad son los que no viven.
Los que se reprimen porque les asusta el qué dirán.
Los que hacen descuentos a la felicidad.
Los que se comportan siempre de la misma forma, pensando que no se puede hacer nada diferente, los que piensan que amar es como una jaula, los que nunca cometen pequeñas locuras para reírse de sí mismos.
Mueren los que no saben pedir ni ofrecer ayuda...

sábado, 28 de enero de 2012

-Antonio López Ruiz-

Muchos años después, cuando mi abuelo se fue de este mundo, Y yo siendo una adolescente, que sin llegar a concocerlo, ahora...
He llegado a comprender que él también creía en los sueños.
Otra cosa no podía significar, el que, estando sentado una noche, él hubiese dicho estas palabras: "El mundo es tan bonito y yo tengo tanta pena de morir". 
Como si la vida de pesadilla y continuo trabajo que había sido la suya, en aquel momento casi final, estuviese recibiendo la gracia de una suprema despedida.
Estaba sentado a la puerta de su casa, una casa como no creo que haya habido otra en el mundo, porque en ella vivió gente capaz de dormir con ovejas, como si fuesen sus propios hijos.
Gente que tenía pena de irse de este mundo, sólo porque era bonito.
Gente... y ese fue mi abuelo, Antonio, pastor y contador de historias que al presenciar que la muerte venía a buscarlo, se despidió de sus olivos, de su cortijo, de su gente y llorando porque no los volvería a ver.

-Winslow-

Libra mi alma de la espada,
mi única vida de las garras de los perros.
Para algunos, vivir es galopar un camino empedrado de horas, minutos y segundos. Yo más humilde soy y sólo quiero que la ola que surge en el último suspiro de un segundo, me transporte mecida hasta el siguiente. 
Tienes que vivir esféricamente, en muchas direcciones... Nunca pierdas tu entusiasmo infantil y todo saldrá como deseas.
Para engañar al mundo, toma del mundo la apariencia. Pon una bienvenida en tu mirada, en tus manos y en tu lengua, cuídate el inocente aspecto de una flor... pero sé tú la víbora que oculta... 


miércoles, 18 de enero de 2012

-Un inmenso ruido envuelto en silencio-

Cuando estás mal, cuando lo ves todo negro, cuando no tienes futuro, cuando no tienes nada que perder, cuando... cada instante es un peso enorme e insostenible. Y resoplas todo el tiempo y querrías librarte como sea.


De cualquier forma, de la más simple, de la más cobarde, sin dejar de nuevo para mañana este pensamiento: "Ya no está" y entonces simplemente quieres no estar tú tampoco.


Si, ese día hubieras querido encontrar a uno de esos magos, que colocan un pañuelo sobre una paloma recién aparecida y ¡paf!, de repente ya no está.


Ha pasado el tiempo, dos años. Ahora saboreo una cerveza y acordándome de como me hubiera  gustado ser esa paloma, sonrío y me siento un poco avergonzada.


Un inmenso ruido envuelto en silencio.


O la cerveza se me ha subido o es ella y sus preguntas las que hacen que la cabeza me de vueltas. Ya no entiendo nada. Son tantas las cosas que echo de menos... pero hoy tengo ganas de no pensar. Y esta es una de las ocasiones.


No hay nunca un por qué para un recuerdo, llega de repente, así, sin pedir permiso. Nunca sabes cuando se marchará, lo único que sabes es que lamentablemente volverá. Y en un instante recuerdo todo lo que no he podido decirte, todo lo que hubiera querido que supieras. Entonces voy a buscar esa película en blanco y negro que ha durado años, toda mi vida. Esas noches pasadas en el sofá, lejos, sin conseguir darme ninguna explicación. Arañándome las mejillas, fuera, en el balcón, fumando un cigarrillo, siguiendo después el humo hacia el cielo, arriba, más arriba, más aún... allí donde estás tú.


Todo lo que debo hacer es ponerme los cascos y escuchar el CD de mi vida, pista tras pista, ninguna se puede saltar, todas han pasado de una forma u otra, servirán para ir hacia delante. Sé quien soy y no hay nada mejor para el mundo. Pausa, rebobina, play. Nunca detener el reproductor, seguir registrando sonidos para lograr explicar el caos que llevo dentro y si cae una lágrima cuando las escucho, no tendré miedo.



lunes, 14 de noviembre de 2011

-Puto Orgullo-

Tú me haces mal, no aportas nada a mi vida, es más, me quitas mi paz y mi bienestar. Si acepto pasar tiempo contigo me acabaré contagiando por tu forma de ser y de ver todo con tanto orgullo. Eso no me hace ningún bien, por lo que sintiéndolo mucho, prefiero alejarme.

El orgullo nunca es sano, el orgullo y el rencor sólo genera más rencor. Yo tengo carencias, estoy muy lejos de la perfección y seguramente encuentres muchos fallos en mí, pero quiero ser una persona feliz, disfrutar de la vida, ver el mundo con buenos ojos y todo eso junto a ti jamás será posible.

He sabido por activa y por pasiva que tengo que acostumbrarme a vivir con su compañía y empiezo a conocer las maneras de esquivarlo, pero por más que me cueste reconocerlo, el único culpable fue él.
Espero de todo corazón que me lo devuelva pronto, que me devuelva todo lo que me quitó.

¿Para qué buscar culpables?
¿Cómo se puede caer una y otra vez en el mismo agujero?
¿Cuántas veces escondiendose detrás de la frase: "El tiempo es el olvido"?

Se lo ha llevado poco a poco, sin alterarse, con mucha cura y alevosía, sin que puedas hacer nada para remediarlo.

Él, que al principio acercarnos como nunca, resulta estar lleno de trampas, de las que sólo tu experiencia es capaz de sobreponerte.

Nadie habla del orgullo, me faltan muchas canciones sobre él. Ese puto orgullo del que nadie habla, porque todos son demasiados orgullosos como para reconocer que tienen demasiado orgullo...

Si la distancia se lleva a unos tantos sin preguntar, ¿a cuántos se llevó el orgullo? ¿en qué momento le ganó el orgullo al amor o a la amistad?.

El orgullo es el que realmente crea abismos entre quienes sólo hay cinco centímetros de distancia...
El orgullo duele a quien se deja apoderar de él, porque le impide hacer lo que realmente siente.
El orgullo duele a quien padece sus consecuencias, porque siempre esperará esa disculpa o ese hecho que demuestre que le importas más que tu propio orgullo.

Cuantas palabras dejaste de decirme o cuantas cosas dejaste de hacer simplemente porque él no te dejaba...

-Puto el orgullo que te ciega.
-Puto el orgullo que no te deja hablar.
-Puto el orgullo que todo lo quiere para él.
-Putas las personas cuyos sentimientos son incapaces de vencer al orgullo.